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Sectas satánicas
Antes de comenzar con este post con audio —para que no os canséis de leer— destaco cómo empezaba diciendo esa noticia sobre la prohibición de las cruces; fijaos en cómo se utiliza la palabra consagrados. ¿Ironías del lenguaje o una práctica habitual del satanismo? Ya se sabe, el diablo trata de imitar a Dios en todo, hasta en el lenguaje (fuera de bormas, más adelante, se anlizará esta cuestión en serio).
El Juzgado de lo Contencioso Administrativo número 2 de Valladolid ha dictado una sentencia que obliga al colegio público Macías Picavea a retirar los crucifijos de sus aulas y espacios comunes, después de que un grupo de padres así lo demandara desde 2005.
El juez destaca en la sentencia que el mantenimiento de los símbolos religiosos en este centro educativo conculcaría "derechos fundamentales" consagrados en los artículos 14 y 16.1 de la Constitución, referidos a la igualdad y la libertad de conciencia.
Pincha en la platina para oír el artículo.
Se dice, por parte de estos sujetos anticristianos, que se han prohibido las cruces —los ajos de momento no, pero todo se andará— por una cuestión de neutralidad, porque para ellos el crucifijo es un símbolo del nacional-catolicismo. Y digo yo que un crucifijo es y ha sido símbolo de muchas cosas, pero ante todo es el símbolo del cristianismo; no sólo del catolicismo.
Cristo, Jesús, según las referencias que tenemos, ya sean Evangelios normales o apócrifos, no fue desde luego ningún asesino, no consta que matara a nadie, no consta que obligara a nadie a nada, predicaba, aconsejaba, tampoco consta que asesinara a García Lorca ni que matara al abuelo de Zapatero… Sí que ha quedado escrito que murió injusta y cruelmente masacrado y que dijo que lo hacía para salvarnos. Igualmente ha quedado impreso, en diversos documentos, que sanó a enfermos y que se dedicó a hablar a favor de los pobres y de los que sufren. Son muy célebre sus Bienaventuranzas, aquéllas que decían cosas como bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia… y los que sufren, y los que lloran…. Igualmente está en la memoria de todos, seguro que hasta en la de los que hace décadas que no oyen una misa ni por la televisión, esa parábola donde se dice eso otro de porque tuve hambre y me disteis de comer, tuve sed y me disteis de beber, fui forastero y me recibisteis, estaba desnudo y me vestisteis…
Sinceramente, y emulando a PP pero sin lavarme las manos —PP de Poncio Pilatos— no hallo delito alguno en este Hombre como para que se le vuelva a crucificar aunque sea de forma simbólica. Para los católicos es el Hijo de Dios, y para los protestantes, y para todos los demás credos cristianos, para los musulmanes es un profeta del que habla bien el Corán dándole vitola de elegido, para los judíos no es nada de esto pero sí que fue una víctima del romano invasor y de algunos traidores judíos… hasta hubo algún comunista —no recuerdo su nombre— que no permitió que se quitara un crucifijo de una pared… ¿Quiénes son estos enemigos de Jesús de Nazaret, a quién adoran ellos? No adoran a Alá, ni a Buda, ni a ninguna representación divina, pero ellos han decidido, pese a los ejemplos que se acaban de poner, que Jesús tiene que molestar a los que dicen que es un profeta elegido, y también a los que adoran a Crisna, y a los judíos de la misma sangre de Jesús… Y tampoco molestó nunca a los ateos puros un crucifijo, si siempre les bastó con verlo como un mero adorno, como una tradición más de su cultura, cultura de la que siempre, por otra parte, participaron.
Creo que sólo hay una creencia que puede tener interés en quitar del mapa a Jesús: el satanismo.
El satanismo existe y tiene una fuerza muy grande en el mundo pese a que se piense que consta de sólo cuatro locos sin influencia, existen las misas negras y se celebran todos los días en todas partes del planeta, sí, sí, y cuentan con políticos influyentes entre sus filas. Son unos tremendos descerebrados, como es natural, ya lo sé, pero qué queréis que os diga, tienen poder político y eso es lo que creo que está saliendo a flote.
Parece ser, por algo que leí, que su plan de acción funciona así: la primera fase consiste en extender el nihilismo desprestigiando o debilitando las religiones que mueven la adoración a Dios, después vendrá la segunda fase, la satanización del mundo, que se traducirá en lograr que el hombre, desesperado ante la nada, acabe por adorar a un nuevo "salvador": el diablo.
Y tienen, por desgracia no lo puedo ver de otra forma, todas las de ganar. La gente sólo cree en lo que toca, porque harta de ver cientos de películas fantásticas, en las que se ridiculiza lo sobrenatural, y harta de oír profecías que nunca llegan, ha perdido toda fe; está a punto de caramelo para empezar a adorar a un nuevo "señor". No me extrañaría demasiado, no demasiado, si mañana volvieran los crucifijos a las aulas… pero invertidos.
Mientras —puede que hasta tú mismo— lector, las personas no verán en esta derogación de Cristo más que un enfrentamiento político o social, para unos será simple revanchismo, forofismo o, todo lo más, un ridículo infantilismo de las inmaduras autoridades de esta época. Pero la verdad es que detrás de toda esta historia hay algo muy serio y peligroso.
Sé lo que estáis pensando como si fueran mis propios pensamientos, sé que estaréis diciendo por dentro que la gente de hoy, precisamente por lo que he dicho, por descreída, también es incapaz de tomarse en serio a satanás; os equivocáis. Llevo tres años que no dejo Internet, lo he utilizado con una intensidad tremenda y he visitado páginas de todos los colores y de todos los países. No os podéis imaginar la cantidad de nicks que hay que hacen referencia al 666 u otros símbolos satánicos. Generalmente se trata de gente muy joven, muchas veces se trata de niños, se trata de los hombres de mañana; Mañana puede ser verdad, que decía el título de aquella serie de Narciso Ibáñez Serrador que precedió a Historias para no Dormir. Y también sé que muchos estáis pensando esto: pero como eso es mentira… pues al final da igual lo que crean.
Aunque fuera mentira, mentira es el comunismo, el socialismo, mentira es la política… y son cosas que han producido gran cantidad de injusticias, de desgracias, de muertes… Porque el problema es que si la gente cree en algo colectivamente, lo hace realidad, y si cree en el mal… hace realidad el mal.
¿Por qué esa crítica tan feroz contra Franco, un hombre que murió hace muchas décadas? ¿Por la guerra, por una guerra que no vivimos la mayoría de los que hoy estamos vivos? ¿Porque no gobernó democráticamente, porque era un dictador? ¿Por esto, por lo de más allá…? En parte sí, pero por otro lado no olvidemos que Franco dio gran importancia al catolicismo y además fue el gran enemigo de la masonería; y así, análogamente, la masonería fue la gran enemiga de Franco.
Quizá se quitan las estatuas ecuestres de Franco y los crucifijos por la misma razón de fondo, o sea, simplemente por animadversión, por rivalidad, por política de gestos… Eso sería lo menos malo, lo que sería mucho peor es que ese juez que ha determinado la quema simbólica de las cruces, en realidad, fuese un adepto más de una secta satánica. ¿Os parece que estoy fantaseando, que es de película de ciencia ficción, os parece que es una de mis bromas?
La página que enlazo a continuación no es mía ni el artículo que hay escrito en ella tampoco lo he escrito yo.
Aquí podéis pinchar para ver la web que digo
(aquí un fragmento en audio de ese artículo ajeno)
Sin embargo, la que me hubiera gustado adjuntar es otra página, una que vi hace ya más de un año, yo creo. En ella se daban pelos y señales sobre las pistas que existían acerca de la implicación de importantes personajes de la política en sectas satánicas; muy importantes personajes de todo el mundo.
No voy a decir que sea completamente seguro el que estos hechos, quitar los crucifijos de las escuelas y demás, se haga directamente por parte de adeptos satánicos incrustados en el poder político, judicial, etc., no lo voy a decir, entre otras cosas, porque no tengo pruebas de ello; pero sí que hay indicios de que pudiera ser así. Y si bien la circunstancia de que la sociedad pudiera obsesionarse con esta idea no sería bueno y podría crear un alarmismo indeseable, tampoco es bueno vivir en al inopia y desestimar el poder de estas agrupaciones destructivas que en muchas ocasiones son responsables de asesinatos; se han dado unos cuantos casos que han salido a la luz (y seguro que existen muchos que no salen).
Tendemos a vivir demasiado seguros y confiados pensando, pese a todo, que estamos en manos de gente normal, pensando que los jueces y los gobernantes nunca pueden ser unos dementes de filme de terror, y eso es lo que hace que, cuando surge una noticia como ésta, la relacionada con el colegio de Valladolid, se enfoque exclusivamente desde un punto de vista sociopolítico. Si a un periodista profesional se le ocurriera simplemente sugerir de pasada lo que yo apunto… su carrera se iría al garete, toda la opinión pública se reiría de él.
Se puede alegar erróneamente que cosas de éstas siempre se han dado y nunca ha pasado nada, a lo que yo contrapongo que ha pasado, por ejemplo, una guerra civil, guerra que se dio durante un periodo en el cual el presidente de España, Azaña, era un miembro destacado de la secta destructiva más conocida del mundo, una secta con varias ramificaciones satánicas; cosa reconocida, creo recordar, por el propio Azaña. En esa época de la República también se quitaban crucifijos; y enseguida se llegó a quemar iglesias y a matar y torturar curas y monjas.
Estando el panorama como está, la cobertura para los satánicos es perfecta, porque todo queda cubierto por un velo tupido: la tapadera política, sociológica e ideológica. Nadie sugerirá que esta noticia y otras por el estilo se enfoquen ni se debatan como algo que pudiera ser, al menos como hipótesis, la punta del iceberg de futuros delitos más o menos graves o incluso crímenes en forma de sacrificios humanos. Porque es que existe la inmunidad del personaje famoso cuando ese personaje tiene una etiqueta de prestigio: juez, ministro, legislador de cualquier tipo… de ese personaje ni sus antagonistas más duros piensan seriamente que pudiera ser realmente un adepto de verdad, un satánico. Yo sí que valoro esa posibilidad seriamente y me siento un tanto solo cuando no encuentro en Internet ni en los demás medios de información el debate complementario que me gustaría encontrar sobre esta cuestión del laicismo: relación entre política laicista y satanismo.
El problema no está en que gran parte de la sociedad no crea en esos ritos y esas chorradas satánicas, cosa lógica, el problema está en que cree que, como ella no cree, no existen anormales en el poder que sí se lo toman en serio; y hasta son capaces de quitar crucifijos, nacimientos o lo que sea.
Dejemos, pues, aunque sea un pequeño rincón a la hipótesis; ¿son cosas políticas de la simple izquierda no creyente o estamos gobernados por unos elegidos adoradores de Lucifer?
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